Posee excelentes propiedades como buena fluidez, alta velocidad de pulverización, no-corrosividad para los contenedores y resistencia al deterioro. Se utiliza para extinguir incendios iniciales de libros, archivos, equipos valiosos, instrumentos de precisión, equipos eléctricos de menos de 600 voltios y aceites. Es adecuado para extinguir incendios de Clase B (como incendios que involucran queroseno, diesel, petróleo crudo, metanol, etanol, asfalto, parafina, etc.), incendios de Clase C (como incendios que involucran gas de carbón, gas natural, metano, etano, propano, hidrógeno, etc.) e incendios de Clase E (incendios que involucran objetos cargados eléctricamente).
